
La asignación para adultos con discapacidad (AAH) se calcula en función de los recursos personales del beneficiario, y no en función del tipo de vivienda ocupada. Vivir en convivencia o con sus padres no activa ninguna tabla específica para esta asignación. Los límites de recursos permanecen iguales independientemente del lugar de residencia, pero el modo de alojamiento modifica el acceso a otras prestaciones como la APL o la asignación para la vida autónoma.
Este punto de confusión surge a menudo en la actualidad senior en Actu Seniors, y merece una aclaración precisa para evitar errores en los trámites ante la CAF o la MDPH.
AAH y lugar de vida: por qué el límite de recursos no cambia
El cálculo de la AAH se basa en los ingresos personales del solicitante. Desde la desconjugalización efectiva el 1 de octubre de 2023, los recursos del cónyuge ya no se tienen en cuenta. Esta reforma ha simplificado la tabla, pero no crea ninguna distinción relacionada con el tipo de vivienda.
Concretamente, una persona alojada gratuitamente en casa de sus padres, en convivencia con un contrato individual, o sola en un apartamento está sujeta a los mismos límites anuales de recursos para la AAH.

En 2026, el límite anual para una persona sola sin hijos a cargo está fijado en 12 400 euros. Este umbral aumenta por tramos según el número de hijos a cargo:
- Ningún hijo a cargo: 12 400 euros al año
- Un hijo a cargo: 18 600 euros al año
- Dos hijos a cargo: 24 800 euros al año
- Tres hijos a cargo: 31 000 euros al año
Si los recursos personales son nulos, el monto máximo pagado alcanza 1 041,59 euros al mes desde el 1 de abril de 2026. Este monto disminuye proporcionalmente tan pronto como se declaran ingresos.
Convivencia y AAH: el contrato individual como criterio clave para la APL
La convivencia no modifica ni el derecho a la AAH ni su monto. La CAF y la MDPH evalúan el grado de incapacidad y los recursos personales, no la composición del hogar de alojamiento.
La diferencia radica en la ayuda al alojamiento. Para recibir la APL en convivencia, cada compañero de piso debe tener un contrato individual o un contrato colectivo que mencione su parte del alquiler. Sin este documento, la CAF considera que la persona no paga un alquiler identificable y rechaza el pago.
Un beneficiario de la AAH en convivencia con un contrato individual puede, por lo tanto, acumular la AAH y la APL. Ambas ayudas se calculan por separado: la AAH sobre los recursos personales, la APL sobre el monto del alquiler y la zona geográfica.
Asignación para la vida autónoma en convivencia
La asignación para la vida autónoma (MVA) es una ayuda complementaria otorgada a los beneficiarios de la AAH que disponen de una vivienda independiente que da derecho a la APL. Su monto se suma a la AAH sin condición de recursos adicional.
En convivencia, la MVA sigue siendo accesible siempre que el compañero de piso reciba efectivamente la APL. Sin APL, no hay asignación para la vida autónoma, incluso si el grado de incapacidad supera el 80 %.
AAH en casa de los padres: alojamiento gratuito y consecuencias sobre las ayudas
Vivir con sus padres no elimina el derecho a la AAH. El límite de recursos permanece igual que el de una persona que vive sola. La CAF no integra los ingresos de los padres en el cálculo de la asignación, incluso si el beneficiario está alojado de forma gratuita.
La situación se vuelve restrictiva para las otras prestaciones. Una persona alojada en casa de un particular sin contrato ni alquiler real no se considera que dispone de una vivienda independiente. Esto conlleva dos consecuencias directas:
- La APL no se paga, ya que supone un alquiler declarado y una vivienda autónoma
- La asignación para la vida autónoma está excluida, ya que depende de la APL
- El complemento de recursos (suprimido para los nuevos solicitantes pero mantenido para algunos antiguos beneficiarios) también puede verse afectado por la ausencia de vivienda autónoma
Financieramente, un beneficiario de la AAH que vive con sus padres recibe, por lo tanto, únicamente la AAH, sin los complementos relacionados con la vivienda. La diferencia en ingresos mensuales con una persona en vivienda autónoma puede ser significativa.
Vinculación fiscal y AAH en casa de los padres
La vinculación al hogar fiscal de los padres es una cuestión distinta. Un adulto de más de 20 años beneficiario de la AAH puede estar vinculado al hogar fiscal parental bajo ciertas condiciones de edad y situación. Esta vinculación no tiene un impacto directo en el monto de la AAH, pero modifica la declaración de ingresos y potencialmente la elegibilidad para otras ayudas sociales calculadas sobre el ingreso fiscal de referencia del hogar.
Cálculo de la AAH con ingresos de actividad en convivencia o en casa de los padres
Cuando el beneficiario trabaja (en un entorno ordinario o en un ESAT), la CAF aplica una deducción sobre los ingresos de actividad antes de calcular el monto de la AAH. Este mecanismo permanece igual independientemente del lugar de residencia.
La fórmula básica es simple: AAH pagada = monto máximo menos recursos después de la deducción. Los ingresos tenidos en cuenta son los del año de referencia (N-2, con un paso progresivo al cálculo trimestral para ciertos beneficiarios). Este paso al cálculo trimestral reduce los desajustes entre los ingresos reales y el monto pagado, lo que beneficia a las personas cuya actividad varía de un mes a otro.
Ni la convivencia ni el alojamiento en casa de los padres modifican los tipos de deducción aplicados por la CAF o la MSA. La variable determinante sigue siendo el nivel de recursos declarado, no la dirección postal.
El monto máximo de la AAH de 1 041,59 euros al mes, los límites de recursos anuales y la desconjugalización se aplican uniformemente. La diferencia financiera real entre las situaciones de vivienda se mide sobre las ayudas complementarias (APL, MVA), no sobre la AAH en sí misma.